miércoles, 25 de noviembre de 2009

Esperanza

La esperanza se fue por la calle,
destrozada y en harapos,
pidiendo limosna a algún alma pura
que quisiera tomarla y llevarla a su hogar.
Nadie se detuvo frente a ese espantajo,
ni siquiera las miradas más tiernas
pues no hay nada peor
que una esperanza hecha jirones.
¿Qué será de ella, si ni ella misma
se posee a cabalidad?
Por lo mismo se iba tornado transparente,
de poco a poquito,
no se hundía ni se mezclaba con el resto,
sino que se desvanecía irremediablemente,
sola, en la vereda de la ciudad
junto a la gente que volvía
trastornada e insípida al hogar.

5 comentarios:

magita dijo...

La esperanza...es dulce, es colorida, es gris, es inocua...Nietzche decía que era el peor defecto del Hombre, que sólo prolongaba el sufrimiento. Pero obvió sus extrañas matices, el hombre es muy complejo y soy parte del eriazo, tal vez por eso en este momentos lo pienso, pero al leer lo que escribiste sólo desee que no se volviera tan traslucida y negada.

Manuel dijo...

¡La esperanza! Es cierto... siendo fríos, como Nietzche, es una maldición. Pero como ser frío es imposible, ¡yo tampoco quiero que desaparezca! De hecho, creo que de las pocas cosas que valen realmente la pena es la esperanza... ¿no crees?

magita dijo...

sí así lo creo, Manuel.

magita dijo...

pd: me encantó tu comentario me deja mucho que aprender.
Muchos saludos!

Manomora dijo...

Lindo texto, me llevó a imaginar y colorear escenas en mi mente.

Saludos!!