de esos que no te dejan en paz.
Te jode la psiquis con culpa
y no te deja dormir ni pensar.
El dilema se llama Sofía
y no sabe nada de mí.
cuando pasa le sigo la sombra,
y su sonrisa en mi memoria
no me deja vivir.
Desperté temprano en la mañana
decidido a mostrarle quién soy.
Me detuve, la miré y dije "Hola".
Se detuvo, me miró y dijo
"No sabes quién soy".