de esos que no te dejan en paz.
Te jode la psiquis con culpa
y no te deja dormir ni pensar.
El dilema se llama Sofía
y no sabe nada de mí.
cuando pasa le sigo la sombra,
y su sonrisa en mi memoria
no me deja vivir.
Desperté temprano en la mañana
decidido a mostrarle quién soy.
Me detuve, la miré y dije "Hola".
Se detuvo, me miró y dijo
"No sabes quién soy".
6 comentarios:
jej... Me hizo recordar a cierta señorita, a quien veo con frecuencia, cuyo nombre, edad, ocupación, situación sentimental, etc., son un misterio para mí...
Manuel Manuel!!! me recuerdas a un trovador peruano, argentino,chileno...a un poeta a un desconocido-conocido que escribe melodías y rompe espacios ingenuos de las personas que lo escuchamos!!
que bonito.
Quiero ser Sofía!Soledad! también " la que dibuja una cárcel con sus dedos para atrapar al sol" y también quiero ser "como la gloria vestida de azul" !!!
Cuántas Sofías y "Sofíos" hay caminando por las calles sin tener idea alguna de lo que son, ¿no?
Hermoso blog!!
=)
Y bueno, cometí la osadía de hablarle a una "Sofía" hace algún tiempo... Ja! Desapareció al instante. Recomiendo una película: "500 days of Summer". Me reí a carcajadas.
Manomora: Esa es la idea!!... (a veces es mejor que siga siendo un misterio, no? jaja)
Magita: Me pillaste! ¿De quién son esos versos? Pero es cierto que todas las Sofías son como la "gloria vestida de azul". Doy fe.
Chule!: ¡Dios mío! ¡Hay miles! Pero lo más gracioso es que basta encontrarse con una (uno) para dejar de ver al resto que se pasean por tu lado...
Muchas gracias por sus comentarios!!
Mmm... la verdad? Me gustaría saber su nombre... jaj ... quizá es bonito!
Jaja, es cierto... este poema tiene un último verso que se lo agregué después de subirlo. Es así:
"Bueno, ahora Sofía no existe;
esa hermosa mujer la mató.
No sé quién es ella ¡y no importa!
pensándolo bien, mucho mejor."
Publicar un comentario