lunes, 2 de noviembre de 2009

Manos

Las manos
del obrero
descalzo,
animado,
son tercas,
desmedidas,
educadas
por el rigor
de texturas
agresivas,
condenadas
a ser piedra
erosionada
por la vida
y astillas
corrosivas
para caricias
de familia.

Las manos
del señor
que vi
en la micro,
que sujeta
fuerte
el fierro
y se para
con los ojos
perdidos,
son fuertes,
brutales,
bestiales,
colosales
y enormes
pancartas
de trabajo
bajo
el sol
del año.

Las manos
del viejito
terminando
el camino,
acarreando
su mochila
y hablando
despacito
son callosas,
insensibles,
implacables,
insondables,
llenas de
un misterio
de una
historia,
de muchas
cosas
olvidadas
que bien valen
por mil
cuentos
de mar y joyas.

4 comentarios:

Manomora dijo...

Buenísimo, ¿qué más puedo decir?

Saludos!!

Manuel dijo...

Muchas gracias Manomora!!!

Pilar Ternera dijo...

Excelente!(:
cuida-t

Buena vibra
y gracias por el comentario!^^
byeee

magita dijo...

wow...está mañana encontré un blog que me gustó sin decir más!!
saludos!!!
y leeré!!!
leeré!